Así como en las psicoterapias con niños, no solo hablamos,
sino que nos movemos y jugamos, porque ellos nos recuerdan
que el movimiento y la acción forman parte sustancial de su
expresión, los Danza Movimiento Psicoterapeutas sabemos que
“todos” nos movemos y necesitamos hacerlo saludablemente.
Incluir el movimiento y la danza en psicoterapia, facilita la
conexión entre lo que sentimos y lo que significamos, revitaliza.
La DMP proporciona nuevas oportunidades de desarrollo en
marcos en los que el respeto por el gesto o movimiento
espontáneo generan confianza en el propio modo humano de ser.
Procesos Individuales
Disponer de un espacio y tiempo para aventurarse en la
exploración de uno mismo, embarcando, acompañado por otro,
que participa y nos reconoce, es proveernos de una experiencia
nutritiva para acortar las distancias entre nuestros anhelos
y nuestras realizaciones personales.
Procesos Grupales
Aventurarse junto con varios otros… pares, congéneres,
posibilita reencontrarnos con que somos uno y muchos,
habitando en el mismo cuerpo, con que somos con otros.
Ver qué nos acerca y qué nos aleja. Conocer qué otros determinan
qué en nosotros mismos. A qué distancia queremos estar, cómo
nos movemos, que nos ayuda a fluir, qué nos asusta,
qué nos detiene. Y así se van multiplicando nuestras posibilidades,
nuestro repertorio de movimiento se expande.