Danza Movimiento Terapia
La Danza Movimiento Terapia se ocupa
de la vivencia del “movimiento sentido
y los sentidos del movimiento”.
Focaliza los modos en que nos movemos, senso-percibimos
y significamos. Propone la exploración del repertorio propio de
patrones de movimiento, con el objeto de ampliar el espectro
y su disponibilidad para la vida cotidiana.
El danza-movimiento-terapeuta se compromete empáticamente
con la experiencia intersubjetiva enraizada en el cuerpo.
Dentro de un contexto acogedor, continente y libre de prejuicio,
facilita la emergencia de coreografías naturales, manifestación
espontánea del ser que expresa sus afectos y significados.
Ligar cuerpo, afecto y palabra, a través de la conciencia del
movimiento corporal y la danza compartida, es objetivo de la DMT.
Orígen
Desde siempre el hombre bailó manifestando sus emociones,
necesidades y deseos. Es así como danzó para propiciar la lluvia
antes de salir a cazar; en todos los ritos de iniciación, para adorar
a los dioses, para intentar vencer la fuerza de gravedad cuando
ésta lo agobia.
En la década del 40, a causa de la segunda guerra mundial
emigraron a Estados Unidos importantes bailarinas europeas
formadas en la línea del Expresionismo Alemán. Su mayor interés
era promover la libre expresión del ser humano a través de todos
sus recursos. Rompieron con una línea de modelos académicos que
consideraban estereotipados y artificiales. Reencontraron en la danza
la posibilidad de comunicación y creación enriqueciendo su propia
experiencia de vida. Llevaron éste saber a otros ámbitos.
En ocasiones, casi de casualidad, se encontraron compartiendo
la danza en neuropsiquiátricos, con pacientes a los que era
imposible acceder a través de la palabra. Su formación en danza
expresionista y su conocimiento del Análisis del Movimiento
desarrollado por Rudolf Laban, Warren Lamb y más tarde
Irmgard Bartenieff, les posibilitó la observación, comprensión
e intervención a través del mismo.
El movimiento y la música posibilitan una nueva oportunidad para
la comunicación humana. Descubrieron y desarrollaron modos
terapéuticos, a partir de la comunicación no verbal, que resultan
eficaces donde otros que implementan sólo la palabra, aparecen
como insuficientes.
Desde entonces se ha recorrido un largo camino en el campo
de la Danzaterapia, siendo actualmente una intensa práctica,
intersección entre el saber científico, psicología, antropología
(psicología del self, psicología profunda de Jung, psicoanálisis,
cognitivismo, comunicación no verbal) y el conocimiento
proveniente del arte de la danza; análisis del movimiento,
expresionismo alemán, análisis del movimiento Laban, Bartenieff,
Kestemberg, danza contemporánea -su técnica y fundamentos-.
Fundamentos
La Danza Movimiento Terapia propone conocernos como seres
de la naturaleza, participantes concientes o inconscientes de los
ritmos biológicos, del ritual social, comunitario, de la danza cósmica.
Reencontrar el espíritu holístico, perdido con la modernidad,
que en su afán de pura objetividad y búsqueda de certezas, separó
la mente del cuerpo, lo natural de lo cultural, lo individual de lo social,
lo racional y lo emocional, lo subjetivo de lo objetivo, hasta el punto
de generar una oposición en la que sólo un aspecto de la polaridad
tenía sentido, mientras que el otro era segregado, desconocido,
postergado.
En un camino que pretende juntar lo separado, reintegrar la
polaridad escindida, las danzaterapeutas intentan llenar de sentido
los movimientos mecánicos del cuerpo concebido como máquina.
Buscan reencontrarse con el cuerpo sensible, que conoce y recuerda.
El cuerpo en movimiento. El cuerpo que danza la vida.
Todos podemos bailar
Lo que está vivo, se mueve. Quien respira puede danzar.
Es así como la comunidad de danza-movimiento-terapeutas
concebimos el movimiento, y por lo tanto acercamos la DMT
a poblaciones con necesidades diversas, en ámbitos diferentes,
en momentos vitales múltiples.
En el hospital, la casa, la escuela, la empresa, la cárcel…
En la relación temprana del infante y sus cuidadores, en la niñez,
la adolescencia, la adultez y la vejez.
En los dolores del cuerpo y del alma. En la gestación creativa. Danzar, moverse trae la diferencia.
¿Désde cuándo está la DMT en Argentina?
En la actualidad hay un interés en los abordajes psicoterapéuticos
que incluyen el movimiento corporal. Este interés va en aumento
tanto en cuanto al número de personas que buscan estas
prácticas como en relación a la profundidad con que se encaran
lo procesos asistenciales y la formación profesional.
El Programa de Entrenamiento en Danza Movimiento Terapia de
Buenos Aires se crea en el año 1995, comenzando a funcionar
en 1996 como la primer formación sistemática en DMT de habla
hispana en el mundo. El Programa es apoyado por el generoso
aporte de los didactas en DMT (ADTR) norteamericanas/os, tanto
a través de su aliento, sus enseñanzas, su presencia, como por
su espíritu mentor. En el 2000 a partir de la iniciativa de un grupo
de egresados de Brecha, se crea la Asociación Argentina de
Danzaterapia que agrupa a todos los que usan la danza y el
movimiento con fines terapéuticos, tanto por haberse formado en
nuestro país o en el exterior, como por quienes simple y
espontáneamente la hayan descubierto a través de su propia
experiencia y práctica. El objetivo es desarrollar la Danzaterapia
como profesión. En cuanto al estado actual de la profesión,
hay danzaterapéutas desarrollando sus prácticas en
neuropsiquiátricos, en hogares de discapacitados mentales,
trabajando con desórdenes de la alimentación, con embarazadas,
con menores internos, con niños, con tercera edad, en procesos
grupales e individuales.
Algo más acerca de la DMT
Desde muchas perspectivas contemporáneas surgen los fundamentos.
Podríamos agruparlos como provenientes del campo de la danza,
teorías y técnicas de movimiento y del campo de las investigaciones
en psicología y biología.
La disociación mente cuerpo que planteó la filosofía clásica
y el pensamiento científico occidental en general, en donde el cuerpo,
la materia, la carne, es considerado el receptáculo de la mente,
el intelecto, está siendo superado hoy día tanto por la filosofía como
por la ciencia. Todo apunta a reconocer al ser humano como una
unidad psicosomática, la “mente encarnada”.
Podríamos decir hoy que las células “piensan”, encierran el
conocimiento y también son las que aprenden. El conocimiento
surge de la acción y en la acción hasta alcanzar un nivel de
abstracción simbólica en la palabra- metáfora.
Las investigaciones del desarrollo temprano describen una
perspectiva en la que el sentido de sí mismo se co construye en la
experiencia. Plantean la relación entre el bebé y su cuidador como
una danza de entonamiento recíproco en la que la modalidad de
esta sintonía determina los patrones de interacción y la auto
percepción del self. Por ello la importancia de la empatía corporal.
Es muy amplio y extenso el campo de sustento teórico de la práctica
de la Danzaterapia.
(ver bibliografía en la sección de Artículos)
Mi experiencia en Danzaterapia
Como psicoterapeuta y docente siempre estuve en contacto
con la búsqueda de auto superación concebida como aprendizaje
en el ámbito educativo y como resolución de problemas, alivio
de padecimientos en el psicoterapéutico.
Luego de volcarme a la práctica clínica de orientación psicoanalítica
con adultos, niños y sus familias, percibí la necesidad de
incluir el movimiento, la acción, el cuerpo, el juego; aspectos todos
considerados en el tratamiento de niños, no así en el de adultos.
Esta necesidad me llevó tanto a experimentar personalmente como a
formarme en Bioenergética y Dance Movement Therapy en los
Estados Unidos, registrándome como Advanced Dance Therapist
Registered. Orientaciones que seleccioné luego de alcanzar
una panorámica del repertorio existente en técnicas corporales.
La inclusión del cuerpo en movimiento tanto a través de los aspectos
expresivos creativos como auto perceptivos amplían el espectro de
recursos terapéuticos y posibilitan acceder a donde la palabra
no alcanza recargándola de sentido.
Aquellos que exploramos a través de nuestro propio
movimiento sabemos del bienestar inmediato que produce,
así como del darnos cuenta, tomar conciencia de nuestras modalidades
de “movernos” en la vida, interaccional e intrapsíquica
y transpersonalmente. La Danzaterapia nos posibilita conectarnos
con nuestra memoria corporal, desbloqueando los afectos retenidos,
congelados que fueron reprimidos, dándoles una nueva
oportunidad creativa de ser, descubrir nuevas perspectivas y espacios,
a la vez que de integrarse al resto de nuestra personalidad
para disponer de ellos, de su energía para nuestra vida cotidiana
co creandonos en el devenir de un contexto participativo.
Diana I. Fischman, PhD., ADTR